No han pasado ni tres semanas y la Flohpy ya esta en casa; fueron 6 días en el intensivo y otros 7 en la sección normal y luego a la casa. No se me ocurre otra cosa que agradecer a todos los que nos acompañaron de la manera en que cada uno pudo hacerlo, algunos viniendo, otros escribiéndonos, otros rezando, algunos con guitarra y otros bailando y tengo la certeza de que cada uno de esos pensamientos y energías nos llegaron para que ella se recuperara rápido.
Y no he dejado de pensar en la idea del regalo, de que esto ha sido un regalo de arriba por tanto esfuerzo, energía y una manera de recompenzar el cansancio y decirnos que hemos andado por un buen camino, por lo menos, no por uno malo y que todos los esfuerzos valen la pena, y que día a día vale la pena dar un poco mas de nosotros para que todo resulte. No digo que la tarea sea fácil, muchas veces me sorprendo también con mi mal genio y hasta los huesos duelen de tanto dar... pero vale la pena, mil veces vale la pena... GRACIAS!!!!!
25 de octubre de 2009
un par de colores de
Pancha
a las
13:43
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2 imprimieron sus colores:
Qué alegría tus noticias. Pucha que son fuertes los niños, se recuperan sorprendentemente, y cuando hay tanto amor y buenas vibras alrededor con mayor razón.
Besitos para ella y para ti.
Qué hermoso regalo en este texto lleno de ternura!! Me alegro mucho con las buenas noticias. Abrazos.
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